Buscar Cesta (0)
Tienda categorías
Jamones y paletas Embutidos y loncheados Quesos Carnes y elaborados Conservas y delicatessen Vinos Aceites y vinagres Lotes Accesorios
Nosotros Contacto Cesta (0)
ENVÍO GRATIS en pedidos +200 € · Entrega 24/48 h · Pago seguro: Tarjeta · Bizum · PayPal Ver ofertas →

Cómo cortar jamón paso a paso: guía para hacerlo bien en casa

Cortar jamón bien no es cuestión de fuerza, sino de paciencia y de orden. Con un jamonero estable, dos cuchillos y estas indicaciones, cualquiera saca lonchas dignas desde el primer día.

1. Lo que necesitas

  • Jamonero firme. Si es basculante, mejor: permite girar la pieza sin desmontarla.
  • Cuchillo jamonero: hoja larga, estrecha y flexible. Es el que saca la loncha.
  • Puntilla: hoja corta y rígida, para separar la carne del hueso.
  • Chaira: para repasar el filo cada pocos minutos. Un cuchillo romo desgarra.

Tienes todo el equipo en nuestra sección de accesorios y cuchillos jamoneros.

2. ¿Por qué cara empiezo?

Depende de cuánto vayas a tardar en consumirlo:

  • Si lo vas a terminar en pocas semanas, empieza por la maza, la parte más ancha y jugosa (con la pezuña hacia arriba).
  • Si va a durar meses, empieza por la babilla, la cara más estrecha (pezuña hacia abajo). Es menos jugosa y se reseca antes, así que conviene gastarla primero.

3. El corte, paso a paso

  1. Pela solo lo que vayas a cortar. Retira la corteza y la grasa exterior amarillenta de la zona en la que vas a trabajar, no de toda la pieza: esa grasa protege el resto del jamón.
  2. Marca un corte perpendicular junto a la caña para delimitar la zona.
  3. Lonchas finas y cortas, de unos 6-7 cm, del tamaño de un bocado. Desliza el cuchillo casi paralelo a la superficie, con movimiento largo y suave, sin apretar.
  4. Mantén la superficie plana. Es el error más común: si cortas siempre del mismo punto, se forma un hueco y luego cuesta muchísimo recuperar el plano.
  5. Rodea el hueso con la puntilla cuando llegues a él, para que el jamonero siga saliendo limpio.

4. Cómo servirlo

Extiende las lonchas en un plato llano, sin amontonar, y déjalas templar unos minutos: la grasa se vuelve brillante y el aroma sube. Si el plato está tibio, mejor todavía. Nunca lo saques directo de la nevera.

5. Aprovecha hasta el hueso

Lo que queda pegado al hueso se saca en tacos con la puntilla y está buenísimo. Y el hueso, troceado, da un caldo excelente: guárdalo congelado.

¿Aún no tienes pieza? Elige la tuya entre nuestros jamones y paletas. Si prefieres no complicarte, también los servimos ya cortados y envasados al vacío.

Deja un comentario